El origen de Jña'a Ri Y'ë'ë: empezar sin saber, pero avanzar juntos

Jña'a Ri Y'ë'ë no nació de un plan perfecto ni de una gran estrategia. Nació de una plática.

Éramos dos amigos que, como muchas veces, hablábamos de ideas y proyectos. Siempre decíamos “hay que hacer algo”, pero por alguna razón, con Jñaa Ri Yee fue diferente. En algún momento dijimos: “pero ahora sí, hay que hacerlo”. Sin saber exactamente cómo, sin una ruta clara, pero con la decisión firme de intentarlo.

Casi un mes después de esa conversación participamos en nuestro primer hackatón. Unos días antes fue cuando todo empezó a tomar forma de verdad. Desarrollamos nuestro primer modelo: una demo inicial que, aunque sencilla, funcionaba. Ese fue el punto de no retorno.

A partir de ahí comenzamos a generar distintas versiones del modelo, en formatos .h5 y .pkl, probando, ajustando y mejorando poco a poco. Para nuestra sorpresa, los resultados eran buenos, y eso nos motivó a seguir adelante.

En el camino empezamos a hablar del proyecto con más personas. Algunas nos animaron, creyeron en la idea y nos impulsaron a continuar, incluso a pensar en nuevos proyectos. Otras personas no quisieron ayudar, algo que entendimos como parte natural del proceso.

Al inicio éramos solo dos personas. Fue hasta finales de noviembre cuando decidimos formar un equipo de trabajo. Se unieron tres personas más, y con eso llegó uno de los retos más grandes: trabajar en equipo sin tener una guía previa.

Nadie nos enseñó cómo organizarnos, cómo dividir responsabilidades o cómo coordinar esfuerzos. Muchas veces el peso del proyecto recae más en una persona que en las demás, y eso generaba frustración. Pero poco a poco estamos aprendiendo a comunicarnos mejor y a crecer como equipo.

De hecho, a finales de diciembre y principios de enero hubo cambios en el equipo. Ahora somos seis estudiantes trabajando en este proyecto. La mayoría estamos por pasar al cuarto semestre de Ingeniería en Sistemas Computacionales, pero uno de los integrantes está por iniciar el segundo semestre de Mecatrónica. Es interesante ver cómo el proyecto ya no es algo cerrado y cómo, poco a poco, personas de diferentes áreas comienzan a interesarse.

Todo este aprendizaje nos ha permitido algo muy importante: empezar a comunicarnos con instituciones educativas, con la posibilidad de que en un futuro nuestra aplicación sea probada en entornos reales.

En la parte técnica el reto no ha sido menor. Hemos estado construyendo toda una arquitectura desde cero: desde la creación de datasets, el entrenamiento de modelos, la implementación en dispositivos móviles y el desarrollo de esta página web.

Vamos lento y con mucha incertidumbre. Muchas veces no sabemos exactamente si lo estamos haciendo “bien”, pero seguimos avanzando.

Jñaa Ri Yee es eso: experimentar, probar, equivocarse y continuar. No tenemos todas las respuestas, pero sí las ganas de aprender y de construir algo con impacto real.

Este sitio web representa un paso más. No es el final, es apenas otra versión del proyecto, como lo han sido nuestros modelos y prototipos.

Gracias a todas las personas que nos han apoyado, que nos han escuchado y que han creído en el proyecto, incluso cuando nosotros mismos no tenemos claro el camino.

Seguimos aquí, aprendiendo y avanzando.