Trabajar con Lenguaje de Señas no es solo un reto técnico, también es un compromiso ético.
Cada modelo de IA debe ser entrenado con cuidado, diversidad y respeto. No existen soluciones universales ni datasets perfectos.
Este artículo aborda los principales desafíos: precisión, contexto cultural, iluminación, velocidad y validación comunitaria.
La tecnología solo funciona cuando se construye junto a las personas a las que busca servir.